La fantástica entrada que registró el coso de Vistalegre no merecía una corrida de tan poco fondo, raza y fuerza. Los toros de Núñez del Cuvillo, en esta ocasión, dieron al traste con una tarde de ilusión en Bilbao.

Manzanares se llevó en primer lugar quizás el toro mas flojo de la corrida. El torero poco más pudo hacer que mantenerlo en pie. Le robó algún muletazo suelto y uno largo de pecho sin obligarlo demasiado. Eso cuando el animal no estaba con la testuz por los suelos, claro. Después de esforzarse e intentarlo dejó una gran estocada.

El quinto embistió con algo más de transmisión que el anterior. Pero sus acometidas eran rebricandas y sin empuje alguno. Incluso soltando la cara e intentando coger al torero en un par de coladas. Manzanares puso de nuevo muy de verdad pero el animal acabó aplomado junto a tablas cuando el diestro lo intentó por el lado izquierdo. Imposible sacar nada más de allí.