Continúan los triunfos de José María Manzanares

Aplausos
José María Manzanares sorteó un buen toro de Daniel Ruiz en segundo lugar. El alicantino no pudo brillar con el capote ya que el toro embistió algo descompuesto al dar una vuelta de campana tras clavar los pitones en la arena. Se empleó con bravura en el peto para venirse arriba en el último tercio embistiendo con repetición en las telas. El alicantino lo cuajó a placer en el toreo en redondo. Más difícil lo tuvo por el izquierdo. Volvió a la diestra exprimiendo al toro por abajo antes de dejar una estocada tras pinchazo.
Con su segundo se vio la versión más valiente y firme del alicantino. Tras ser picado con gran acierto por Chocolate, el toro puso en dificultades a Trujillo y Blázquez en banderillas. El alicantino trató de asentar al toro en dos series templadas por el derecho pero por el izquierdo, el de Daniel Ruiz resultó reservón y ante él, Manzanares tuvo que tragar y aguantar lo indecible las miradas y los parones de un toro que se quedaba a mitad de viaje. Lo hizo con gran firmeza el alicantino y tras una grane estocada recibiendo paseó una oreja de ley.
LA RAZÓN .- 4 Septiembre 11 – Bayona (Francia) – Emilio LÓPEZ
El Juli y José María Manzanares ejercieron ayer su papel de figuras para sobreponerse al nulo juego de las reses de Daniel Ruiz y salir a hombros en la segunda de la Feria del Atlántico en Bayona.
José María Manzanares sorteó un toro que parecía potable, pero que finalmente no lo fue. No pudo lucirse con la capa e inició el trasteo en redondo con elegantes pases de bella factura. Dio todas las ventajas al toro. Por el izquierdo, no quiso saber nada el astado y puso al matador en peligro. Arrancó dos series más en redondo antes de matarlo de una estocada recibiendo. Con el quinto, los lances de recibo fueron vistosos. Comenzó la faena con la diestra a un animal que protestaba en el remate de los pases. Por la izquierda, idéntico resultado. No sirvió y cada vez se tornó más violento. Recetó sus particulares circulares y lo mandó al desolladero con otro espadazo recibiendo y un descabello. Paseó otra oreja.
LA GACETA (Intereconomia)
El Juli y Manzanares salieron a hombros. El madrileño cortó dos orejas del primer toro y una de cada uno de su lote Manzanares. Ambos extremaron al máximo sus respectivas virtudes frente a la seria y dispar corrida de Daniel Ruiz Yagüe.?
José Antonio del Moral?En la plaza de Bayona se celebra un almuerzo los días de corrida que tiene lugar en la parte cubierta del patio de caballos. En una gran mesa en forma de cruz con los brazos muy largos, toman asiento los invitados, entre los que figuran además del alcalde –Jean Grenet en estos últimos tiempos– diversos personajes de la vida local entre políticos, hombres de negocio, de la cultura, del deporte, taurinos de toda condición entre ganaderos, empresarios, diestros en activo y retirados, aficionados prestigiosos y periodistas, críticos en su mayoría, tanto franceses como españoles. Pocos actos lúdicos del toreo por no decir ninguno hay en el mundo en el que la amistad y la camaradería brillen con más confianza, cariño y amistad. El de ayer fue memorable porque, además de los exquisitos manjares y bebidas que se sirvieron, hubo discursos y canciones en los postres que llegaron a lo más hondo del alma de todos los presentes. Nos esperaba, además, un cartel de máximo tronío. Nada menos que El Juli. Manzanares y Daniel Luque, que vino a sustituir a Talavante, con toros de Daniel Ruiz Yagüe. Todos temíamos que la corrida no se celebrara porque no dejó de caer agua hasta minutos antes de empezar el festejo, y porque el ruedo estaba encharcado. Pero llegada a hora y arreglado, todos los actuantes se echaron para delante con el público que llenaba la plaza sin la más mínima intención de abandonar sus localidades, cayera la que cayese. Así es la Fiesta de Francia…?El Juli y Manzanares venían de torear 24 horas antes en la Goyesca de Ronda donde habían triunfado grandemente en medio del especial clímax que hay en este día en el histórico pueblo malagueño. Pero ayer era otra cosa. Ayer actuaban en la plaza y ante una de las aficiones más serias del mundo. Palabras mayores.
Manzanares salió a por todas como él lo hace, con imperiosa calma aunque, por lo mucho que humilló este toro, clavó un pitón en la arena al salir del segundo lance de José Mari y se pegó un volantín. Algo que casi siempre perjudica. Curro Javier, como acostumbra, cubrió perfecto el tercio de banderillas aunque apurado por lo que apretó el toro para dentro. Había quedado con la cara suelta y sin meterla del todo. Pero Manzanares hizo lo debido para que el animal aceptara su proverbial compás con la mano derecha en cada segundo muletazo y en los siguientes de cada tanda, rubricada con un molinete y un colosal pase de pecho liberalizador de tensiones contenidas. Más incómodo por el lado izquierdo, bajó el diapasón del trasteo pero, otra vez con la derecha, lo recuperó brevemente. Y más con los ayudados y el pectoral zurdo finales. La gente se preguntó luego por qué pinchó. Hombre, gran matador es, pero no Dios. Lo fue en el segundo envite. No todos pidieron la oreja aunque con gritos. El palco, hizo bien en concederla.
El cuajado castaño ojinegro tenía cara de difícil y lo fue. Aunque Manzanares y su sabia cuadrilla lo lidiaron perfectamente –esta vez Curro Javier y Barroso con mi enhorabuena por su primer hijo–, el alicantino tuvo que jugársela para domeñarlo con la casi imposible derecha y bordarlo meritísimo al natural sin dejar de intentarlo otra vez por el peor pitón con un aguante y un temple indecibles. Espectacular fue la estocada recibiendo y larga, la torera espera a que doblara hasta descabellar. Otra oreja. ¡Qué pedazo de torero, madre mía!
ABC .- VICENTE BOURG «ZOCATO» / BAYONA (FRANCIA)
Día 05/09/2011
Se retrasó el paseíllo un cuarto de hora por el mal estado del piso, con charcos importantes. Los empleados de la plaza echaron serrín con palas y hubo un chaval que lo hizo con arte, temple y cadencia. Cada vez que tiraba dicho serrín, parecían naturales hondos y largos y la gente se puso a gritar ¡ole!con gracia y salero. Eso fue lo que le faltó al lote del ganadero albaceteño Daniel Ruiz: recorrido, gracia, bravura y emoción en sus toros.
Pero poco a poco, las cosas se vinieron abajo, aunque en los principios Manzanares pegó dos tandas con la derecha a su primer toro de gran categoría. Los derechazos, claro. Era algo raro porque José María iba vestido de chocolate; el toro, igual. Se confundían… Y llegó un momento en que no sabíamos bien quién era el toro y quién era el torero. El toro se vino abajo, como los demás de la corrida. En el quinto, la otra oreja del alicantino fue por su habitual manera de matar al recibir.
Mundotoro
Bayona (Francia). El Juli y José María Manzanares han salido en hombros del último festejo de la Feria del Atlántico celebrado esta tarde en la plaza de toros de Bayona, donde han cortado dos orejas. En el festejo, cuyo inicio hubo de ser retrasado por la lluvia, se lidió una corrida de Daniel Ruiz de juego variado. Daniel Luque, que entró en el cartel para sustituir a Alejandro Talavante, no pudo tocar pelo.
El segundo mostró buena condición ya en el peto y la mantuvo en la muleta poderosa de José María Manzanares. El alicantino construyó una faena vibrante aunque algo molestado por las irregulares embestidas del toro, muy agarrado al piso. Tras una estocada en dos tiempos, paseó una oreja. El quinto fue un toro reservón, especialmente por el izquierdo, y Manzanares hizo gala de firmeza y valentía, aguantando miradas y parones. Mató de una gran estocada y paseó una oreja.