Plaza llena de ‘No hay billetes’ en la festividad de San Pedro Regalado en Valladolid. No sé recuerda una entrada así en los últimos diez años. Sonó el himno de España nada más romper el paseíllo, bajo la atenta mirada del Rey Emérito D. Juan Carlos.

Manzanares salió con disposición ante su primer toro, animal inválido de Hermanos García Jiménez ante el que nada pudo hacer a pesar de los esfuerzos. Sólo el recibo capotero a pies juntos destacó. Con la muleta no tuvo opciones. Espadazo, eso sí.
 
De rodillas en el tercio con una larga cambiada recibió al quinto. Variado lance capotero del torero que después se estiró a la verónica en un quite cargado de empaque y calidad. La media con la que cerró el recibimiento fue de cartel. Enorme dimensión también en la faena de muleta. Profundidad y cadencia en los trazos. El toro se colaba por el pitón izquierdo con peligro e impidiendo en alguna ocasión que el diestro se colocará. Astado incómodo al que le faltaron dos trancos en cada lance. Circunstancias a las que se sobrepuso el torero, que finalmente cobró una gran estocada y paseó una oreja de mucho mérito y peso.