Manzanares, una especie de poderío mayiestático. Dibujó muletazos de gran hondura con su primero, y un cambio de mano de clamor. Le plantó cara a su segundo con técnica, ambición, y un toreo poderoso y escultural en una faena de enorme relevancia como respuesta al suceso morantista. Y se arrebató en el sexto, al que desbravó con la profundidad que merecía tan honda embestida en varios muletazos que dejaron roncas las gargantas. Letal con la espada, empató a orejas con el genio. La muchedumbre los sacó a hombros y luego huyó feliz por las calles de El Puerto jurando volver. En el toreo, manda el arte. […] LA RAZÓN.- Álvaro Acevedo.

Mundotoro.-

José María Manzanares sumó también cuatro orejas. El premio doble lo logró en el sexto, de mayor volumen y al que el torero le hizo todo a su favor para que rompiese. El animal no se rebosaba pero gracias a la expresión de Manzanares lo aparentaba. Mucho valor, mucha estética y grandeza en el toreo al natural, de los que sirven de ejemplo. Estoconazo, dos orejas y broche de oro. A su primero construyó faena milimetrada en tiempos, dosificando a la perfección cada tanda a un toro -bien picado por Chocolate y bien bregado por Trujillo- que quiso rajarse de no ser por la virtud de José María. Hubo personalidad y hondura al natural, aunque también intermitencias por el toro y el molesto viento que le ocasionó un susto en el recibo capotero. Remató de un espadazo fulminante.
Cortó otra oreja tras otro ejercicio de temple y dominio al cuarto en una labor tan natural que resulta complicado analizar su dificultad. Consiguió fijar a un toro manso que sólo quería huir hasta sujetarlo en una faena muy templada y ligada. Sólo una estocada recibiendo caída impidió que sumase el segundo trofeo. De nuevo cabe destacar a la cuadrilla, que consiguió hacer sonar la música en banderillas. (Emilio Trigo. Mundotoro)

[…] Distinta fue la faena de José María Manzanares, que consiguió una oreja por la gran estocada final. Con el capote no pudo hacer nada, mientras con la muleta dibujó unos buenos derechazos a los que siguió un estoconazo que le sirvió para cortar la primera oreja de este enfrentamiento.

Comenzó bien el cuarto, con un extraordinario par de banderillas de Curro Javier, que se desmonteró. Un toro con muchas complicaciones al que Manzanares tuvo que dar distancia. Lo toreó despacio, a pesar de que el toro no paraba de correr, lo detuvo y lo midió en su debida proporción. Lo aguantó bien y caló una emocionante faena en su inicio. Colocación perfecta la del torero, que dio buenos pases de pecho que arrancaron los aplausos del tendido. No se le quitó de la cara nunca, ligando sucesivos pases para delirio de la plaza. Estoconazo a un toro que sabía que se iba a venir, aviso y finalmente oreja.

Manzanares arrancó con ganas en el sexto, en el que sus banderilleros se portaron poniendo unos muy buenos pares. Buenos y continuados muletazos, el último de pecho que arrancó una gran ovación en los tendidos. El torero lo hizo todo, dándose sus tiempos y logrando sacar buenas tandas. Bien colocado, intentó un buen estoconazo que le salió bien y que terminó con el toro y con el estallido final de la plaza. (Javier Bocanegra. Burladero)