La gala de entrega de los premios Taurinos de Roquetas de Mar correspondientes a la temporada 2011 tuvo lugar el pasado viernes en el Restaurante Club de Golf Playa Serena, en un acto que estuvo presidido por el alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat Ayllón. La peña roquetera, presidida por Rufino Irigaray, premió los mejores detalles de una Feria de Santa Ana, especial en esta temporada en la que se cumplían diez años de su realización en el coso taurino de Las Salinas, por los visto sobre su albero.
El alicantino José María Manzanares, que ejecutó una de las mejores faenas de una temporada llena de éxitos -el indulto en Sevilla o las cuatro orejas y rabo cortados en Almería-; la ganadería Torrealta, por su toro Lapicero, y la vecina Francia, por su iniciativa de convertir la fiesta de los toros como Patrimonio Cultural Inmaterial, acogiéndose a los requisitos solicitados por la UNESCO, que abarca las que innumerables grupos y comunidades de todo el mundo han recibido de sus antepasados y transmiten a sus descendientes, fueron los galardonados.
Antes de la entrega de los premios actuó Sonia Miranda acompañada por Huego del Pino que interpretó el poema del cante y el toreo del poeta Antonio Murciano perteneciente a la obra ‘Poeta en la Maestranza’.
En sintonía
El presidente de la Peña Taurina de Roquetas, Rufino Irigaray, se encargó de subrayar que «la peña y su directiva, desde su fundación, trabajan en perfecta sintonía con el ayuntamiento de Roquetas en pro de la defensa de la tauromaquia. Vivimos día a día los problemas de los toros, conocemos su situación actual y el momento controvertido que atraviesa», advertía. Sin embargo destacaba al pueblo francés. «Por el amor que le profesamos a este noble arte y por mantener la esperanza de que haya sido el punto de partida y ejemplo claro para otros países, no podemos más que enorgullecernos de que haya sido el pueblo francés, el que, siguiendo criterios establecidos por la UNESCO, haya abanderado la defensa de la fiesta, declarándola Patrimonio Cultural Inmaterial».
Irigaray, en su intervención, justificó que la peña taurina roquetera haya concedido el premio Invernadero al diestro José María Manzanares, triunfador absoluto de la Feria de Roquetas de Mar y el premio Flautista al mejor toro de la Feria, en este caso a Lapicero, de Torrealta. Irigaray dijo de Manzanares que «el 23 de julio, en el coso de Las Salinas, se vivió una tarde redonda, cargada de emoción, que alcanzó su cenit con la lidia magistral al castaño de Torrealta, corrido en sexto lugar y que trasladó a los tendidos la verdad de la fiesta. Una faena sublime, de gran técnica, llena de rotundidad, una obra de arte con un gran fondo, un toreo largo y profundo y, si a esto le añadimos el engranaje perfecto y la profesionalidad de una gran cuadrilla, surge la demostración de una gran figura».
Con respecto al toro Lapicero de Torrealta, Irigaray subrayó que «cuando en un cartel se anuncia este hierro, éste se convierte en un valor seguro, en una apuesta decidida por la bravura mejor entendida. Cuando las mejores mimbres caen en las mejores manos, cuando se produce una fusión perfecta a la obra de arte, sólo le falta rúbrica. Lapicero, marcado con el nº 33, de capa castaña, con el hierro de Torrealta y de 495 kilos de peso, fue el gran ejemplar que cualquier aficionado quiere ver. Gran toro con importantes dosis de casta y de bravura, se fue al desolladero sin apéndices y tras petición de indulto».
El premio Invernadero concedido a José María Dolls Samper, conocido como José María Manzanares, fue entregado por Juan Enrique Vargas, presidente de Hortofrutícola Costa de Almería, a Jorge de Lemus, que acudió a la cita en representación de José María Manzanares. Por su parte, el premio Flautista fue entregado por Miguel Ángel Morales Carrillo, gerente de Hispano Almería, siendo recogido por el gerente de la Plaza de Toros de Roquetas, Víctor Zabala de la Serna en representación de Borja de Prado Eulate, de la ganadería Torrealta.
Iniciativa
Con respecto al premio taurino que concede el ayuntamiento de Roquetas de Mar y que recayó en la República de Francia no pudo ser entregado al embajador de Francia en España por parte de Gabriel Amat. Bruno Delaye, embajador, había manifestado su intención de esta presente en este acto. Por razones de su alto cargo no pudo estar en Roquetas el viernes, aunque se leyó una nota enviada por Delaye donde dejaba claro su intención de volver a Roquetas y que el alcalde, Gabriel Amat, le entregue la distinción personalmente.
El alcalde de Roquetas de Mar fue el encargado de cerrar el acto. El primer edil del ayuntamiento roquetero insistió en la apuesta del municipio al que representa por los toros como parte de la tradición y cultura española, aseverando que «además de la contribución cultural que aportan son un elemento más de atracción para el turista y, sobre todo, para el ciudadano de Roquetas y de la provincia, como lo demuestra el éxito de público cosechado en las dos corridas de la Fiesta de Santa Ana 2010, dónde la plaza rozó el lleno absoluto». Por este último motivo, alabó el trabajo de la teniente alcalde Eloísa Cabrera y del gerente de la Plaza, Víctor Zabala. Amat advertía que en la Feria de Santa Ana «tuvimos la gran suerte de tener prácticamente la plaza de toros llena. Eso fue gracias a un trabajo que se hizo para que la plaza con 8.000 localidades registrara buenas entradas. Fue una magnifica feria. Creo que poco a poco el municipio de Roquetas va creando un sitio en la feria taurina», recordaba el alcalde roquetero.
150 personas disfrutaron de una perfecta puesta en escena que combinó, poesía, canté, fotografías y vídeos explicativos de cada uno de los galardones, conducida por Juanjo Ruiz Plaza.