El piso impracticable destroza las ilusiones en la última de feria en San Sebastián. 

El torero de Alicante recibió con gusto a la verónica al Segundo de la tarde al que se fue sacando a los medios hasta pasaportadlo de una bonita media verónica. Tras los tercios de varas y banderillas, el piso estaba impracticable, algo que no fue excusa para que Manzanares sacase todo lo que él de Domingo Hernández llevaba dentro. Ligó tandas cortas por ambos pitones, a pesar de la odisea que suponía con el ruedo en este estado. La afición reconoció el esfuerzo y la buena faena y pidió con fuerza la oreja que fue denegada por la presidencia. 

El quinto no tuvo opciones. Parado desde la salida, no permitió el lucimiento. José María Manzanares estuvo dispuesto durante toda la lidia. A base de querer logró algún muletazo de gran belleza. Fue ovacionado tras matar al animal.