Al finalizar el paseíllo se entregó a José María Manzanares una plaza conmemorativa por el 50 Aniversario de la alternativa del Maestro Manzanares. 

Recibió por verónicas con gusto al tercero de la tarde. Una vez con la muleta,  Manzanares se empleó con el animal por abajo para hacerlo humillar, mientras lo sacaba del tercio. Ya en el centro del ruedo el alicantino le dio sitio para empezar a ligar tandas con gran transmisión. El exigente toro se encontró  con un Manzanares poderoso que le pudo a base de pureza, haciéndole muy bien las cosas atenuó el peligro que tenía el animal. Se ponía complicado a medida que se veía podido y los cabezazos cada vez eran más frecuentes. Una importante faena dio paso a una gran estocada. Cortó las dos orejas.

Salió reservón el sexto de la tarde, le esperaba un Manzanares pletórico que se lució a la verónica. Se arrancaba con brío a la muleta y José Mari lo toreó con Pureza y clasicismo haciendo las delicias del público. Una faena de más a más que cuajó por ambos pitones. No faltaron detalles de torería y belleza que hicieron enloquecer por completó los tendidos. La guinda del pastel vino con una estocada recibiendo perfecta. El presidente no dudó y sacó los tres pañuelos de golpe. Además, se le dio la vuelta al ruedo al público.

Se desmonteraron en el sexto toro Daniel Duarte y Luis Blázquez.