Corrida sin fuerza y sin fondo de Juan Pedro Domecq en Córdoba a la que José María Manzanares tuvo que buscarle las vueltas, con el viento soplando durante sus dos faenas.

La espada impidió que el alicantino tocara pelo en el sexto, un colorado chorreado ojo de de perdiz que desde los inicios marcó las mismas carencias y condiciones que sus hermanos. Éste quizás peor por su brusquedad y falta de clase. A gran nivel el alicantino con el capote. En banderillas se desmonteró Curro Javier tras dos pares muy vistosos. Muleta en mano, Manzanares encauzó la embestida descompuesta e informal del animal con su buena mano derecha. El de Juan Pedro no pudo acometer de forma más fea y bruta. Rebrincando siempre, se encontró con el temple del alicantino. Más transmisión por el lado derecho. Puso todo el torero, muy por encima de su oponente pero no tuvo fortuna con la espada.

Con gran estética y calidad recibió a su primero, un negro de Juan Pedro al que ya desde el inicio le faltaron las fuerzas. Sin clase, derribó al caballo que montaba Chocolate. Gran tercio de banderillas protagonizado por Rafael Rosa y Luis Blázquez. La faena del alicantino estuvo muy condicionada por el viento y el poco fondo del Juan Pedro. Después de dos tandas por el derecho, el animal se echó y desistió de la pelea. Surgieron algunos muletazos de enjundia pero el animal pronto echó el freno de mano. Disposición de Manzanares, que enterró la espada al segundo intento.